Antes de que amaneciera, salí huyendo de tu cama. En tu espejo un testamento, no nos queda nada.
Deje tu barra de labios y con ella un par de años de quererte por las tardes y mañanas sin llamarte.
Tú me enseñas que se puede querer lo que no ves...
Tropezamos de repente como en un nuevo 11-S, sonrreistes a quema ropa contra el filo de mi boca.
Susurrastes que el pasado solo es como un dia malo y la lluvia abrio las puertas de mi vida en tu Ford fiesta.Tú me enseñas que se puede querer lo que no ves...
No consigo recordar por que motivo me fui, pero en tu cuarto de baño sigue tu rojo de labios.
No consigo recordar como he llegado hasta aquí, solo sé que estoy borrando lo que un dia te hizo daño.Tú me enseñas que se puede querer lo que no ves...
Siempre fui poniendo parches, creando segundas partes, hasta que me demostrastes que no quiero olvidarte.
Tú me enseñas que se puede querer lo que no ves...
